viernes 13 de enero de 2012

DANNI

CUADERNO DE BITACORA:


Entre las montañas de “ MALPIK E6 ” 6 - Diciembre - 2011.

Después de haber llegado a nuestra base y haber recibido las felicitaciones en persona del comandante en jefe por haber encontrado todo aquel material.

Ocho horas más tarde después de bajar de la nave fuimos requeridos para llevar a cabo el rescate de unos montañistas en el planeta “MALPIK E6”. Nos habían contado que estaban realizando una misión de vigilancia en las montañas de los tres picos, cuando una placa de hielo se rompió cayendo uno de los soldados al rio que corría bajo la placa.

El soldado que se mantuvo en la superficie, consiguió rescatar a su compañero, pero mientras intentaban llegar a la base en donde tenían la nave se toparon con una tormenta de nieve fortísima, debido a la cual tuvieron que parar, aun a sabiendas de que su compañero se estaba congelando por momentos. Sin dudarlo, decidieron montar la tienda de campaña en mitad de aquella tormenta que no paraba de soltar nieve a raudales, mientras ellos dentro trataban de calentarse con lo poco que tenían y esperaban impacientes a que se calmara para poder seguir el trayecto.

La tormenta paró, pero las temperaturas descendieron el doble y los aparatos de orientación se estropearon por completo, por eso como les decían en el último mensaje que pudieron transmitir, comentaban que ahora se encuentran en la tienda, sin saber para nada donde están, totalmente perdidos e incomunicados rogando que vayan en su busca. Pues la situación de su compañero es realmente crítica y teme por la vida de él, si en menos de 10 horas no aparece nadie al rescate.

Así como se nos comunicó, inmediatamente nos pusimos en marcha hacia “ MALPIK E6 ”
Este planeta estaba relativamente cerca de nuestra base, y a dios gracias conseguimos llegar a su rescate. La misión parecía relativamente sencilla, pero en el punto en que se encontraban era muy complicado aterrizar. Tuvimos que hacerlo con cuerdas desde la pequeña nave de rescate pero las corrientes de aire eran tan fuertes que nos zarandeaban de lado a lado. Fue un rescate duro pero relativamente sencillo.
Una vez rescatados a los dos, los llevamos al hospital de la nave nodriza y a Dios gracias se recuperaron con normalidad después de semejante susto.